Daños y pérdidas: el impacto de los constantes apagones de la CFE en México.

 

8 Julio 2026

Zacapoaxtla.- Los constantes apagones registrados en diversas regiones del país, bajo la administración de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), han generado intensas afectaciones que van desde la pérdida de electrodomésticos en los hogares hasta paros en líneas de producción industrial.

            En Zacapoaxtla, de manera autoritaria los encargados de la CFE suspenden días completos la energía, sin ningún aviso, lo que ha provocado miles de pesos en pérdidas, tanto para ciudadanos en sus hogares, como para representantes de comercios, por descomposición de alimentos o falta de energía que detiene la producción.

Estas interrupciones imprevistas y los cambios bruscos de voltaje dañan de forma irreversible equipos electrónicos, transformadores locales y sistemas de bombeo de agua. Los ciudadanos enfrentan costosas reparaciones particulares debido a que los procesos de reclamación e indemnización ante la empresa paraestatal suelen ser sumamente burocráticos, lentos y, en la mayoría de los casos, infructuosos.

En el sector comercial y de servicios, las consecuencias económicas son severas y directas, especialmente para las micro y pequeñas empresas como tiendas de abarrotes, panaderías, carnicerías y restaurantes. La falta de energía rompe la cadena de frío, provocando la descomposición inmediata de toneladas de alimentos perecederos y productos médicos, lo que se traduce en pérdidas financieras netas. Asimismo, la suspensión del servicio paraliza los sistemas informáticos, las terminales de pago con tarjeta y las redes de cobro, deteniendo por completo las ventas y reduciendo los ingresos diarios de los comercios locales.

El impacto en la salud pública y el bienestar social es otra de las vertientes críticas que se agudizan durante las olas de calor o temporadas climáticas extremas. Los hospitales y clínicas de atención médica se ven obligados a activar plantas de luz de emergencia para mantener encendidos los quirófanos y las áreas de terapia intensiva, elevando sus costos de operación. En los hogares, la imposibilidad de usar ventiladores o sistemas de aire acondicionado expone a niños y adultos mayores a sufrir golpes de calor, deshidratación y severos trastornos del sueño debido a las altas temperaturas nocturnas.

A gran escala, el sector industrial padece pérdidas millonarias debido a que la interrupción del suministro detiene por completo la maquinaria pesada y desprograma los sistemas automatizados de manufactura. Las industrias automotriz, siderúrgica y tecnológica reportan mermas significativas en la productividad y retrasos en los tiempos de entrega, lo que daña su competitividad internacional. Este escenario de incertidumbre energética frena nuevas inversiones extranjeras en el país, ya que las corporaciones globales priorizan establecerse en regiones que garanticen un suministro eléctrico continuo, limpio y de calidad.

La seguridad pública también se ve severamente comprometida cada vez que una colonia o vialidad principal se queda a oscuras por fallas en la red de distribución de la CFE. La falta de alumbrado público y la inhabilitación de los semáforos convierten a las calles en zonas propicias para el aumento de asaltos, robos a transeúntes y accidentes automovilísticos de gravedad en cruces importantes. Además, los sistemas de videovigilancia urbana y las alarmas residenciales quedan inoperativos, dejando desprotegidos a los ciudadanos y dificultando las tareas de monitoreo de las corporaciones policiales.

Finalmente, la infraestructura hidráulica nacional sufre daños colaterales de gran magnitud, puesto que los apagones detienen súbitamente las plantas potabilizadoras y los pozos de extracción de agua. Estas paradas abruptas generan variaciones de presión que provocan fracturas en las tuberías principales, interrumpiendo el suministro de agua potable a miles de familias durante días enteros. La acumulación de estos fallos estructurales evidencia la urgente necesidad de modernizar las redes de transmisión, aumentar la inversión en mantenimiento preventivo y diversificar las fuentes de generación energética en todo el territorio.