Madres buscadoras marcharon el 10 de mayo; exigen localización de sus hijos.

 

10 Mayo 2026

Puebla.- “No hay nada que celebrar” y “No hay duelo sin hallazgo” fueron algunas de las consignas que acompañaron la Llorada Colectiva encabezada por madres buscadoras integrantes del colectivo Voz de los Desaparecidos, que este domingo 10 de mayo marcharon del Gallito de Paseo Bravo al Zócalo de Puebla para exigir la localización de sus familiares.

Previo a la movilización, las familias participaron en una misa en honor a las personas desaparecidas, con el propósito de recordar a quienes no están y mantener vigente su búsqueda.

Al concluir la misa, se realizó un pase de lista en el que la frase “Lo seguimos buscando” resonó entre los asistentes, quienes sostenían carteles y fotografías de sus familiares desaparecidos.

Durante el acto, María Luisa Núñez, fundadora del colectivo Voz de los Desaparecidos, emitió un pronunciamiento sobre el significado del 10 de mayo para las madres buscadoras.

“El 10 de mayo se desfiguró y dejó de ser una celebración; sacamos el dolor de la casa y lo ponemos en la plaza (...) no se trata de conmiserar a las madres buscadoras, se trata de acompañar su caminar, hacer del dolor una exigencia colectiva”, declaró.

El contingente partió del Gallito de Paseo Bravo alrededor de las 10:30 horas con dirección al Zócalo de Puebla.

A lo largo del recorrido, los nombres de Karla Alejandra, Raúl, Misael, Brayan y Jenny, entre otros, fueron pronunciados como parte de la exigencia de justicia y localización.

Al llegar al Zócalo, los participantes colocaron sobre la plancha lonas, fotografías, ropa, palas y picos, objetos utilizados en las acciones de búsqueda.

“No queremos lástima, queremos justicia; queremos a nuestros hijos con nosotras”, expresaron desde el primer cuadro de la ciudad.

Las integrantes del colectivo también señalaron que una desaparición implica no solo la ausencia de una persona, sino también violencia institucional, miedo, amenazas y revictimización durante los procesos de búsqueda.

Para ellas, el 10 de mayo dejó de representar una celebración y se convirtió en una fecha marcada por la exigencia de encontrar a sus familiares.

Cinco años sin conocer el paradero de Fabiola y Betsabé

Durante el pronunciamiento, la madre de Fabiola Narváez Rojas recordó que han transcurrido cinco años de búsqueda sin conocer el paradero de su hija ni de Betsabé Alvarado Gallardo, quienes desaparecieron juntas el 13 de enero de 2021 en la colonia Villa Frontera.

Ambas jóvenes eran madres y, tras su desaparición, sus hijas quedaron bajo el cuidado de familiares cercanos, mientras sus nombres se sumaron a la lista de mujeres desaparecidas en Puebla.

La madre de Fabiola también recordó el homicidio de Blanca Gallardo, madre de Betsabé, ocurrido en octubre de 2022 en la misma zona donde desaparecieron las jóvenes.

Señaló que, desde entonces, Enrique, hermano de Betsabé, perdió a su familia.

Explicó que la desaparición afectó profundamente a la familia, pues el padre de Betsabé falleció por Covid-19; Betsabé desapareció y, un año después, Blanca Gallardo fue asesinada mientras esperaba el transporte para ir a trabajar.

La madre de Fabiola afirmó que una desaparición deja heridas permanentes dentro de los hogares y exigió a las autoridades agilizar las investigaciones para localizar a Fabiola y Betsabé. (e-consulta).